Los meses pasan y quedan lejanos aquellos días en que las primeras ideas para un corto de terror comenzaban a surgir. Por H o por W, Sola y Blanco sería un corto cinematográficamente diferente a todo lo que había hecho hasta ahora Collapsys Pictures. Porque si habíamos intentado hacer buen cine, ahora queríamos potenciar todas nuestras posibilidades y procuraríamos en cada toma, en cada encuadre, llegar mucho más lejos que antes.
Del guión se encargaría otra vez Tomás Juvančič, quien ya había hecho un excelente trabajo en Markova ulica. De la dirección me ocuparía yo, mientras que mi hermano Pedro tendría la difícil tarea de editar el corto.
Por diferentes circunstancias, el rodaje debió dividirse en dos partes. En la primera, se filmaron sobre todo los exteriores (ya que el corto se ubicaba en el invierno y por razones obvias debíamos asegurar el paisaje níveo), además de otras escenas que debíamos terminar en cuanto antes por el recortado tiempo de que disponían los actores secundarios...
Todo y más, fue posible gracias a la minuciosa tarea que realizamos Martina Kocmur y yo como encargados producción.
Desde ese tercer día de rodaje pasaron alrededor de tres meses. Una vez de vuelta, y ya en interiores, se filmó la parte gruesa del corto que comprendieron tres días intensos de filmación pura y dura.
Por suerte con cada proyecto hemos podido ir mejorando cada sección de la producción y de esta manera, al dividir tareas, mejoramos y potenciamos nuestro trabajo. Esta vez, el encargado de iluminación fue Juan Juvančič. Por otro lado, la tarea de maquillar al personaje de blanco corrió en manos de Tatiana Kocmur quien además hizo las veces de peluquera...
Así como en Markoca ulica (Matías Zemljič, 2012), Alenka Cukjati sería la encargada de traducir los textos y diálogos al inglés.
Hay tareas que detrás de cámara no se notan y no por eso dejan de ser importantes. Están los que ayudaban a poder iluminar de manera satisfactoria cada toma, los que ayudan a organizar el rodaje, los que colaboran en los textos escritos (adaptaciones, correcciones, traducciones), los que prestaron tiempo, casa, materiales y hasta ropa. Kiwi Kocmur estuvo siempre presente (ya sea opinando, ya sea filmando los detrás de cámara) y aunque ella lo deteste, es la consentida del grupo y mascota querida.
Hay tareas que detrás de cámara no se notan y no por eso dejan de ser importantes. Están los que ayudaban a poder iluminar de manera satisfactoria cada toma, los que ayudan a organizar el rodaje, los que colaboran en los textos escritos (adaptaciones, correcciones, traducciones), los que prestaron tiempo, casa, materiales y hasta ropa. Kiwi Kocmur estuvo siempre presente (ya sea opinando, ya sea filmando los detrás de cámara) y aunque ella lo deteste, es la consentida del grupo y mascota querida.
Y el rodaje terminó. Y si bien ahora en la sala de montaje el trabajo avanza con resultados satisfactorios, siempre surge la necesidad de rodar una toma adicional, ya sea para corregir un error, ya sea para mejorar una escena.
Hace un par de semanas tuvo lugar el visionado del corto para el grupo interno. Fue una alegría enorme poder ver el resultado del esfuerzo de estos últimos meses. De todos modos, todavía faltan algunos meses para poder mostrarlo abiertamente ya que estamos en plena lucha terminando efectos especiales, arreglando sonidos, correcciones de color, etc., además de contar con Alex Jelen del otro lado del charco haciendo la música...
Les dejo la foto de grupo del día del visionado secreto. Les presento a todo el equipo de Collapsys :)
De izquierda a derecha: Pedro Zemljič, Juan Juvančič (arriba), Tomás Juvančič, Alenka Cukjati, Tatiana Kocmur, Ivana Kocmur, Martina Kocumur y yo (Matías Zemljič).
Agosto del 2013,
Liubliana, Eslovenia.